viernes, 8 de febrero de 2013

La Peña

Bueno, ahora que este blog vuelve a ser mi trinchera, voy a empezar a sacar asuntos que me interesan, y que antes no podía tratar de manera subjetiva, al ser un blog que representaba institucionalmente al club.

Hoy me quiero detener en la peña, puesta en marcha hace poco por Minchón, César, Topete y los varios ayudantes y voluntarios que echan una mano, poniendo tiempo, trabajo y dinero.

La verdad es que hace años que le escucho a Minchón el temita de la peña, ja, ja, ja. La verdad es que yo siempre habría creído que la cosa se quedaría ahí, en una de sus "minchonadas", es decir, proyectos que surgen de esa cabecita que no para de carburar, pero que se quedan en el limbo, durmiendo el sueño de los justos, por lo irrealizable que muchas veces resulta su puesta en marcha por diferentes razones.

Pero esta vez, Minchón y compañía le han echado un par, y le han dado el primer empuje, que es el más difícil; porque lanzarse así, sin medios, sin apoyos, sin saber cómo va a acabar la cosa, yo no lo habría hecho. Pero estos "locos" han dado el paso...y ahí están los resultados.

La idea es sencilla: conseguir antes que nada un mínimo de socios, que con su cuota mensual sufraguen los gastos fijos de alquiler, luz, agua, etc...Y a partir de ahí, recoger beneficios, para invertirlos en mejorar la peña y los servicios que pueda llegar a ofrecer. Además de disponer de un sitio en el que se puedan organizar terceros tiempos, ver partidos, echar unos ratos juntos...Porque, no nos engañemos, si no nos gastáramos el dinero en la peña, acabaríamos gastándolo en cualquier bar echando unas cervezas juntos después de un entreno o de un partido.

La idea en verdad es cojonuda. Yo me acuerdo mucho de la sede del Puerto de Santa María, y me entra una envidia de dos pares de cojones. Ése es el objetivo ideal, al que sería muy bueno llegar.

Les queda mucho por andar; a algunos, nos falta tiempo y liquidez para poder apoyarles, pero lo estamos deseando. Por ilusión no va a quedar. Por el wassup no paran de fastidiar para organizar al personal, joíos. Y lo bueno es que la idea engancha.

Así que desde este humilde punto, mi enhorabuena a Minchón y a sus peñistas.

Guti